Vuelta al ruedo para Zulueta
Roca Rey, en figura, corta dos orejas y resulta cogido de gravedad en su último toro de la Feria de Sevilla 2026
Así que brindó al maestro Juli y a los medios que se fue a citar al toro, con la decisión de los que saben que se la van a jugar de verdad. “Soleares”, de reata de toros bravos en la casa de Victoriano del Río, lo miraba encampanado desde el burladero del 1, mientras Roca Rey se arrodillaba en los medios para un inicio de faena trepidante, de los habituales en él, pero esta vez de mucho mayor compromiso. Ceñidos fueron los pases cambiados y los muletazos con la derecha, en los que cada vez se le iba quedando más corto y la emoción iba subiendo, hasta que, ya incorporado, remata esta primera serie con un pase por bajo unido al forzado de pecho y ya mete al personal y a la banda en situación.

Lo que vino después fue una faena de toma y daca. Al toro, muy encastado, había que hacerle muy bien las cosas porque si no se podía hacer el amo. Roca Rey le armó una faena larga, encontrándose más a gusto toreando en redondo con la derecha que con la izquierda. Con muletazos de poder y ligazón. Pero cuando la faena estaba llegando al nivel más alto, sufrió un desarme, con parón de la música incluido, y temiendo que los ánimos pudieran empezar a decaer retomó la faena como si no hubiera pasado nada. Esta sí era la versión más auténtica del peruano, la de la raza de figura del toreo. Y quiso seguir apretando, a pesar de que las series ya no podían tener ni la misma cantidad de muletazos, ni la misma largura porque el toro se estaba empezando a orientar. Pero parecía que no le importaba, por lo que para el final dejó un par de circulares invertidos y su clásico arrimón, con pases por alto y algún que otro atragantón, que ya tenían a la gente totalmente entregada.
Se despuso a cuadrarlo para entrar a matar, pero Roca Rey no terminaba de ver claro los terrenos, por lo que cambió en varias ocasiones la suerte y finalmente eligió la contraria, entrando muy derecho y dejando una estocada al encuentro, con la mala fortuna que justo en el momento del embroque el toro hizo carne, con zarandeos muy violentos y el torero agarrado a la espada que ya estaba enterrada en todo lo alto. El pitón subió y bajó dentro del muslo derecho, por la parte alta, por lo que la cornada a todas luces era grave de necesidad, como así lo corroboró el parte facultativo. Se lo llevaron rápidamente a la enfermería dejando un reguero de sangre. Y hasta allí le llevó su cuadrilla las dos orejas conquistadas a sangre y fuego que lo hacían de nuevo retomar el pulso a la temporada como mandón del escalafón.
Otra papeleta importante durante la tarde la tuvo el más nuevo de la terna, Javier Zulueta, con el otro encastado del encierro, el sexto. El toro era cinqueño, muy ofensivo por delante, engatillado de pitones y tenía mucho trapío, a pesar de que en la báscula no había dado más de 520 kilos. El sevillano no tenía más que la baza de la corrida de hoy, por lo que también tenía que apostar fuerte para que su nombre también cuente en las ferias. Por lo que no se lo pensó dos veces y se fue a recibirlo a portagayola de rodillas. El toro, que no venía con una embestida franca, se paró antes de atravesar las dos líneas, con el consiguiente peligro que eso acarrea. Pero Zulueta no se descompuso y siguió en la misma posición a la espera de que llegara a su jurisdicción y poder vaciar la embestida, y así lo hizo. Además este saludo lo unió a una serie de verónicas vibrantes, que el público premió en pie con una cerrada ovación.
Por el caballo pasó sin mucha historia, para llegar al tercio de banderillas con poder y hasta peligro, sobre todo por el pitón izquierdo por donde cazaba moscas, pero esto no le importó al reaparecido Curro Javier que le sopló dos pares que le hicieron desmonterarse y con la música tocando. Cambio de tercio y decisión de Zulueta que tras brindar a su compañero herido, tenía diez minutos para domeñar las aviesas embestidas del de Toros de Cortés. Y eso con el poco bagaje que tiene. Pero el torero dio la cara y salvó lo muebles. Incluso si la espada hubiera caído más arriba se hubiera llevado una oreja. La faena estuvo basada por el pintón derecho que seguía siendo el más potable, porque por el otro era misión imposible, pudiéndole correr la mano en algún que otro muletazo, con temple, aunque aislados entre sí. Lo importante es que no se descompuso y que lo pudo pasaportar con decoro.
En su otro toro, justo de trapío y falto de raza y fuerzas, no pudo dejar faena de lucimiento, destacando el comienzo de tanteo inicial por ayudados por alto. Otro momento a recordar fue su buen quite chicuelinas en el toro primero de Roca Rey.
José María Manzanares ha tenido una tarde plúmbea. Ha estado desmotivado y anodino. Y sobre todo sin ganas de complicarse la vida con ninguno de sus dos toros, que a decir verdad han sido descastados, pero sin mucho peligro aparente, además sosos. Aunque en otra época y con este mismo material seguro que el de Alicante hubiera sacado algo más en claro, o por lo menos lo hubiera intentado. Con la espada estuvo eficaz, así que por lo menos se los quitó de en medio rápido. Su balance no pasó de silencio en ambos toros.

FICHA DEL FESTEJO
Jueves 23 de abril de 2026. Plaza de toros de la Real Maestranza de SEVILLA. 13º festejo de abono. Corrida de toros. 8º lleno de “No hay billetes”, con tiempo primaveral nublado.
Tres toros de VICTORIANO DEL RÍO (1º,2º,4º) de procedencia Juan Pedro Domecq y tres toros de TOROS DE CORTÉS (3º,5º,6º) de procedencia Victoriano del Río. Desiguales de presentación y de hechuras. Los corridos en los cuatro primeros puestos: mansos y desrazados. Mientras que el quinto fue un toro muy encastado, y el 6º con genio y complicaciones, sobre todo por el izquierdo.
JOSÉ MARÍA MANZANARES (tabaco y bronce): pinchazo y estocada (silencio.); estocada corta caída y trasera (silencio).
ROCA REY (celeste y oro): pinchazo y casi entera desprendida (aviso y silencio); estocada y cogido (dos orejas a la cuadrilla).
JAVIER ZULUETA (lila y oro): estocada delantera y perpendicular y dos descabellos (silencio); estocada baja (petición y vuelta al ruedo).
Cuadrillas:
Picando hicieron bien la suerte Sergio Molina (2º), Ignacio Rodríguez (3º),
Con las banderillas se desmonteró Curro Javier (6º) y fue aplaudido Juan José Trujillo (4º). También lidiando destacó Curro Javier (3º).
Presidencia:
Gabriel Fernández Rey, sin muchos complicaciones.
Observaciones
En el tercer toro, mientras descabellaba Javier Zulueta, saltó al tendido el verduguillo, sin que milagrosamente pasara ninguna desgracia.
Incidencias – Parte facultativo de Andrés Roca Rey (al entrar a matar al 5º de la tarde):
Herida por asta de toro, en cara interna, tercio superior del muslo derecho que presenta una trayectoria total de 35 cm, con una descendente de 20 cm y una ascendente de 15 cm, que produce extensa rotura de músculos vasto interno y sartorius, disecando y contusionando en prácticamente toda su extensión el paquete vasculo-nervioso femoral superficial, sin producir lesión vascular.
Exploración y lavado de herida, hemostasia de ramas vasculares femorales y musculares, aplicando hemostáticos. Se comprueba hemostasia efectiva.
Drenaje aspirativo en ambas trayectorias. Aproximación de planos músculo aponeuróticos y piel.
Pronóstico: Muy Grave
Firmado: Dr. Octavio Mulet Zayas
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