Antes los toreros se hacían en unos aprendizajes muy duros, y las capeas o las tapias de los tentaderos eran las bases principales de sus cimientos iniciales. Sin embargo, ahora con las Escuelas Taurinas, lo tienen mucho más fácil.
La dureza inicial se ha permutado por una organización perfecta, para el que de verdad tiene cualidades las pueda desarrollar de una forma mucho menos traumática. Aunque esto ha llevado a una exhibición de facilidad que a veces se normaliza, no terminando de valorar las virtudes innatas de cada aspirante.
Lo cierto es que a la final de Sevilla llegaron los tres novilleros más destacados del ciclo. Tres chavales jóvenes y combativos, y que cada uno en su estilo no se dejó ganar la pelea por el compañero.
A decisión del jurado el triunfador del ciclo de novilladas sin picadores 2026 ha sido Israel Guirao, que al igual que su colega Manuel León, cortó dos orejas, una y una. Al valenciano se le vio preparado y siempre dispuesto. Sus dos oponentes de Gabriel Rojas, como todo el encierro, fueron muy distintos. Su primero fue un novillo flojo y muy justo de raza que llegó al último tercio blandeando, pero con buen son, sobre todo en la primera parte del trasteo. Sin embargo, Guirao no terminó de conectar con el tendido hasta las postrimerías de la faena, cuando enlazó cinco circulares invertidos citando de espaldas. Cerró por bernadinas y se le concedió la oreja, tras insistente petición ayudada con el retardo habitual del tiro de mulillas.
Con el quinto la faena tuvo más mérito. “Tuercebotas” fue un castaño que hizo honor a su origen Núñez. Lo recibió a portagayola, como al anterior, y salió manseando y huyendo, terminando embistiendo con profundidad. Para ello Guirao se esforzó en su empeño de buscar el fondo del buen novillo. La faena tuvo el denominador común de la muleta por delante, y aunque el de Rojas siempre buscaba sus querencias, siempre se la encontraba puesta, por lo que al final no tuvo otra opción que la de romper. El torero buscó su fin por varios terrenos del ruedo y fue en los medios donde se acoplaron definitivamente. El novillo embistiendo y el torero ligándole los muletazos con series por ambas manos. Mató de media estocada y paseó otra oreja, previa ovación en el arrastre para el eral.
Manuel León tiene el toreo metido en la cabeza e hizo una demostración de conocimientos toda la tarde-noche. En el primero le faltó toro. Su novillo, muy justo de todo, duró poco y aun así el de Coria (Cáceres) lo cuidó para sacarle el mayor partido. En el recibo de capote jugó los brazos con muy buen aire y destacaron las medias con las que abrochó las verónicas iniciales y las chicuelinas con las que alternó en quites con Guirao. A la faena de muleta le imprimió temple para intentar afianzar las nobles, pero flojas, embestidas del animal, al que nunca apretó, pero del que tampoco se alivió. Fue un trasteo medido. Cortó una oreja.
En el cuarto, un novillo con más fondo, volvió a dar la talla. León evidenció que su concepto clásico le puede fraguar un futuro muy prometedor. Y tras brindar a su profesor Luis Manuel Reinoso “Cartujano”, comenzó de rodillas toreando en redondo, encajado de riñones y ganando terreno. A este si le pudo atacar, con cites firmes, para intentar domeñar el picante del de Gabriel Rojas. Salió airoso de los achuchones y resolvió con pericia. Con cites siempre dando el medio pecho y alargando los muletazos, sobre todo los dados por el pitón derecho, por donde embestía mejor. Tras ligar tres molinetes el novillo se le quedó debajo y recibió un revolcón. Tras estocada trasera y desprendida cortó otra oreja.
Armando Rojo es un torero que tiene que limar los defectos lógicos del principiante, pero tiene una virtud que no todos los que quieren ser toreros tienen, personalidad. El concepto del de La Puebla del Río es más inusual en los tiempos actuales. No se anda por las ramas e intenta justificarse siempre, aunque las cualidades de sus oponentes se lo pongan complicado. Como los dos que se llevó, los más exigentes del sexteto. A su primero lo saludó por vibrantes faroles de rodillas en el tercio. Y en la muleta perseveró para domeñarle sus brutas embestidas. Resultaba difícil que no hubiera enganchones, sobre todo en los finales del muletazo. Además el novillo escarbaba antes de acometer, con lo que esto desconfía, utilizando el recurso de citar cruzado para imprimir profundidad en los pases y a base de insistir logró dejar una serie, la última, en la que ya todos los muletazos fueron limpios, sin enganchón alguno. Como los ayudados por alto con los que epilogó la faena. Pero el poco tino con el descabello le hizo de no pasar del silencio final.
En el sexto, de nuevo el descabello le volvió a arruinar el resultado final tras una lidia muy interesante a un eral encastado y nada fácil. Lo recibió por verónicas en el tercio rematando la última en los medios. De nuevo hubo pique en quites, Manuel León por verónicas con réplica de Rojo por gaoneras. Y comenzó con la muleta muy arrancado, a estas alturas era el único que no había tocado pelo, con un pase cambiado en los medios citando con la muleta plegada. Luego la faena volvió a tener mucha verdad, con fuerte revolcón incluido, por la expresión del torero y las geniudas embestidas del novillo. Un trincherazo fue de cartel, como los pases de pecho, que siempre remataban las series en el momento más álgido. De nuevo volvió a cerrar por ayudados, hasta en esto fue fiel a su concepto, y de nuevo la mala suerte con el descabello tiró por la borda todo lo conseguido. Esto no debe de quitarle el sueño, al contrario, tiene que servirle de escarmiento, porque lo difícil ya lo tiene dentro, y eso es lo que le hará diferente al resto.
Y tras este festejo, con un ambiente distinto al habitual, con merenderas y neveras pululando de aquí para allá y familias enteras ocupando los escaños maestrantes, se cierran las puertas del coso del Baratillo, para volverlas a abrir el jueves 24 de septiembre con la primera de la Feria de San Miguel.
FICHA DEL FESTEJO
Jueves 16 de julio de 2026. Plaza de toros de la Real Maestranza de SEVILLA. 25º festejo de temporada. Final novilladas sin picadores del Ciclo de Jóvenes Promesas del Toreo “Rumbo al Futuro”. Fuera de abono. Más de media entrada y temperatura veraniega.
Se lidiaron seis erales de GABRIEL ROJAS de procedencia Carlos Núñez: terciados y justos de presencia. De juego interesante. 1º justo de fuerza y con clase, 2º noble y blando, 3º bruto y con genio, 4º manso encastado, 5º manso que rompió a bravo en la muleta y 6º encastado.
MANUEL LEÓN, Patronato Provincial de Tauromaquia de Badajoz (hueso y oro): estocada (oreja); estocada trasera desprendida (oreja).
ISRAEL GUIRAO, Escuela Taurina de Valencia (blanco y plata): estocada (oreja); media estocada (aviso y oreja).
ARMANDO ROJO, Escuela de Tauromaquia de Sevilla (negro y oro): pinchazo, estocada desprendida y 5 descabellos (aviso y silencio); media tendida y 13 descabellos (dos avisos y silencio).
Cuadrillas:
Con las banderillas destacaron Jairo Pavón (1º) y Sergio Pérez (2º).
Observaciones:
Tras el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del incendio de Los Gallardos en Almería.
Al finalizar el festejo Manuel León e Israel Guirao salieron en hombros por la Puerta Principal.
Premios triunfadores “Rumbo al Futuro”:
1º clasificado Israel Guirao, 2º Manuel León y 3º Armando Rojo.
Manuel León
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Armando Rojo
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