Se trata de un carro de riego propiedad de Lipasam, concebido para ser tirado por un tronco de mulas con guarnición a la calesera, que reproduce los vehículos de tracción animal empleados por los servicios de limpieza pública en las primeras décadas del siglo XX. No es solo una pieza de carácter ornamental o expositivo, sino una reproducción que ha sido utilizada por la empresa en distintas acciones a lo largo de los años.
El carro fue realizado en los talleres de Lipasam entre 1990 y 1991 por el maestro herrero Eduardo Díaz Jerez, especialista en la construcción de carruajes y trabajador del Servicio de Limpieza Pública del Ayuntamiento de Sevilla entre 1952 y 1995. Su elaboración fue completamente artesanal y todas sus piezas, incluida la tornillería, fueron fabricadas y ensambladas a mano. El peso total del vehículo, con la cuba llena, es de 4.000 kilogramos.
Esta reproducción funcional fue concebida para participar en acciones de concienciación ciudadana sobre la necesidad de colaborar en el mantenimiento de una ciudad limpia y respetuosa con el medio ambiente, y ha sido utilizada también en exhibiciones de enganches celebradas en la Real Maestranza de Sevilla y en el Paseo de Caballos de la Feria de Abril realizando labor de riego. Asimismo, permaneció expuesta hasta 2009 en el Museo de Carruajes.















