En esta ocasión el ciclo septembrino está compuesto por tres corridas que por los avatares de la temporada se han convertido en tres carteles de máxima expectación, con hasta una baja, la de José María Manzanares, que la empresa haciendo justicia ha ofrecido a David de Miranda.
El serial se abre este viernes 26 con los toros de Victoriano del Río para Juan Ortega y Pablo Aguado, toreros sevillanos y muy del gusto de la parroquia hispalense, completando el cartel David de Miranda, sustituto del lesionado Manzanares, que viene con el impulso de grandes triunfos, como el de su gran tarde en la feria de Málaga, sin olvidar que es el único torero hasta la fecha que ha abierto la Puerta del Príncipe, como hizo el pasado 10 de mayo.
Y se cierra San Miguel 2025 con la corrida de Núñez del Cuvillo, con el papel agotado desde hace meses y con alicientes más que destacables. El primero el de ver de nuevo a Morante de la Puebla. El torero cigarrero está echando una temporada para el recuerdo con triunfos exclusivos e irrepetibles en prácticamente todas las plazas en las que está toreando, lo que ha hecho que sus corridas se hayan convertido en una exaltación hacia el toreo eterno. Pero además es que tendrá de compañeros de terna a Roca Rey y Javier Zulueta. El peruano, que sigue manteniendo intacto el interés a base de fundamentar sus actuaciones por los cauces del valor, mantiene un pique con Morante que sigue al rojo vivo y que aquí, en Sevilla, puede dirimirse un nuevo asalto. Y Zulueta, con los nervios lógicos de verse entre los dos mandones de la temporada, que además tiene el privilegio de tomar la alternativa en este cartel tan señalado y en el que seguro no se querrá quedar atrás.
También habrá un protagonista que amplificará aun todo más, como es la presencia de las cámaras de televisión de Canal Sur que darán fe, en abierto y para todo el mundo, de lo que pase en este fin de semana en el coso del Arenal.
Por lo que todo está servido para vivir tres grandes tardes de toros en la Maestranza sevillana, con toros de ganaderías de garantías, toreros con una más que acreditada solvencia y en muy buen momento artístico, y público con ganas de disfrutar del arte de la tauromaquia sin ningún tipo de complejos ni imposiciones.















