Muchas emociones y sensaciones despertó el veterano artista en su espectáculo. La música es “memoria eterna que atrapa y fija lo que está a su alrededor”, dijo Bosé para comenzar un concierto que contó con varias sorpresas y alguna reivindicación como “el derecho humano universal que es la paz, el derecho a vivir en paz y tener paz en nuestras vidas” y que deje de haber guerras.
Sobre un escenario inicialmente en blanco, Miguel Bosé escribió un espectáculo que permitió a los asistentes revivir la banda sonora de toda una vida y disparó la locura con muchas canciones, entre otras, ‘Amante bandido’, ‘Nena’, ‘Don Diablo se ha escapado’, ‘Te amaré’ y sobre todo ‘Sevilla’. Canciones para bailar, otras para pensar, el repertorio de Bosé es muy amplio y tuvo momentos de todo tipo, también temas de recuerdo a seres queridos.
“Sevilla, lo más bonito del mundo”, deslizó el cantante. “Gracias Sevilla, gracias Sevilla”, repitió cuando empezaron a tocarle palmas por bulerías y se marcó un baile con ello, justificando que “algo tengo de andaluz, mi abuela era de Almería”.
“Tendréis queja, ¡qué buena que os he puesto! Venía con la entrada”, bromeó el cantante en alusión a que la temperatura era muy agradable. Y en este ambiente, quiso regalarle a Sevilla “un beso inolvidable, secreto, paciente en tu boca, a medida, jugoso, carnoso. Ahí va, guárdalo para toda la vida”, añadió.
Y ya para terminar y después de introducir uno de sus más conocidos temas, Miguel Bosé que lleva en su equipo a un sevillano desde hace más de veinte años, manifestó su intención de reescribir y renovar esa carta de amor en forma de canción que escribió cuando tenía veinte años, con la intención en este caso de “deciros que pase lo que pase, Sevilla yo siempre te amaré”.















